Las causas de los accidentes pueden ser diversas, desde no tener el equipo de seguridad adecuado o simplemente el descuido de un error humano. Aquí te compartimos algunos ejemplos que te pueden servir para que tomes tus medidas de prevención.

Falta de conocimiento en la operación laboral:

El desconocimiento de una operación o tarea laboral puede causar grandes riesgos físicos a un trabajador, ya sea porque no está preparado, porque aún es inexperto o no tiene destreza.

Para evitar esta situación se recomienda que el operador o trabajador tengas los suficientes conocimientos y el entrenamiento adecuado para realizar su trabajo.

Incapacidad física:

Se recomienda estar atento a la condición física en la que se encuentra un trabajador, ya que si requiere de alta capacidad visual y auditiva y no está en condiciones, puede ocasionar un grave accidente no sólo a él sino a otros compañeros.

La adicción al alcohol, estupefacientes o la fatiga física son otras causas que ocasionan incapacidad física.

Descontento laboral:

Aunque parezca una cuestión personal, la falta de motivación en el trabajo es un problema que puede provocar que el trabajador no haga bien su operación.

Además si en el trabajador hay frustración, irresponsabilidad o resistencia a cambios de hábitos laborales, inmediatamente el supervisor debe checar las causas, porque no hacerlo implica un gran riesgo en las tareas diarias.

Maquinaria defectuosa:

Maquinaria vieja o en mal estado, diseño e instalación con defectos, son sinónimo de accidentes, por eso es muy necesario seguir las normas adecuadas y existentes en seguridad industrial para que todo funcione correctamente.

Sin duda, si se tiene el equipo de seguridad correcto, se podrán disminuir los riesgos laborales.